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#ColumnaGuerra

Los clásicos en México

Por Arturo Guerra

En esta jornada 16 se realizó el último de los clásicos oficiales en México, el “Clásico Joven”, entre América y Cruz Azul. Recordar que los medios en nuestro país reconocen 5 clásicos, además del ya citado: el Nacional, el Tapatío, el Regio y el Capitalino (entre América y Pumas).

03 February 1995: Action photo of Guadalupe Castaneda of Cruz Azul (L) and Kalusha Bwalya of America (R) during week 24 game of the 94/95 tournament. America won 3-1./Foto de accion general de Guadalupe Castaneda de Cruz Azul (I) y Kalusha Bwalya del America (D) durante juego de la semana 24 del torneo 94/95. America gano 3-1. MEXSPORT/DAVID LEAH

Otros clásicos como el del Bajío y el de León versus Curtidores prácticamente se quedaron muertos en el tiempo. Además de que otras fuertes rivalidades, a pesar de tener un título rotulado para su enfrentamiento, no son tomados en cuenta como clásicos por el grueso de los aficionados al futbol mexicano, no así por los propios seguidores que se ven envueltos en esos duelos, tal es el caso del partido que disputan actualmente en Primera División los equipos de Querétaro y Atlético de San Luis (Clásico del Centro) o el tradicional encuentro entre Puebla y Veracruz (que por lo pronto no se juega por la ausencia de los Tiburones en el máximo circuito). También mencionar el Clásico Tamaulipeco, que se juega en la segunda categoría, entre los Correcaminos y el Tampico Madero.

Si nos atenemos a los “5 clásicos”, encontramos que 11 de los 18 conjuntos de la primera división actual no cuentan con un partido de este calibre. Si consideramos el Clásico del Centro y que Puebla y León sí tienen acérrimos rivales (aunque ahorita no jueguen contra ellos), 7 de los equipos de la máxima categoría nunca han tenido un clásico. Caso especial es el de los Esmeraldas ya que el enfrentamiento contra Chivas se sigue dando y fue considerado un clásico en los años cincuenta y a pesar de que en la ciudad cuerera se tiene mucha rivalidad contra los rojiblancos, también otra parte de la afición leonesa no siente tanto ese partido como un clásico.

Hay otros partidos regionales de nuestra liga que, si bien son de fuerte enemistad, no tienen el nombramiento de clásico, tal es el duelo en el Bajío entre León y Querétaro, el enfrentamiento capitalino entre Cruz Azul y Pumas (que se dará el próximo domingo y que solamente es considerado un derbi) o los compromisos entre el Santos de Torreón y los equipos regios.

Lo que es cierto es que durante mucho tiempo en nuestra liga se dio por llamar “clásico” a muchos partidos por solo compartir vecindad en la región o ser originarios de la misma; sin embargo, éste no es el único detonante para que un partido sea considerado como tal; existen otros factores como haber tenido enfrentamientos por prolongado tiempo, tener una discrepancia cultural o ideológica y haber disputado cosas importantes.

A bote pronto, recuerdo que en los noventas se hablaba del “Clásico Mexiquense” (Toluca v Toros Neza), el “Clásico Hidalguense” (Pachuca v Cruz Azul, a pesar de que éste último tenía ya décadas de radicar en la capital del país) o el “Clásico del Bajío” entre León y Celaya, a pesar de que solamente habían jugado 6 veces en los años sesenta y no volvieron a verse las caras sino hasta la temporada 95-96. La mayor lejanía de la metrópoli leonesa con Celaya a comparación de la ciudad de Irapuato, además de tener en mente que con la Trinca siempre fue el enfrentamiento tradicional de los Panzas Verdes en la región Bajío, hizo que el duelo con los Cajeteros nunca se considerara un clásico, solamente un derbi (tomando como acepción que un derbi es un enfrentamiento de índole regional, si bien a veces puede no alcanzar la rivalidad de un clásico).

Este tipo de ardid publicitario con tal de crear mayor expectación para un partido, ocasionó que la definición de clásico en México se limitara a 5 partidos, para no abusar del uso de este término.

No obstante, para una liga siempre es importante tener clásicos precisamente porque se pueden “vender” mejor los partidos, hay mejores entradas en los estadios. Resulta “extraño” que un club como Toluca no tenga clásico al igual que Pachuca, equipos que circundan a la Ciudad de México y no son ciudades lejanas entre sí. Pero lo sui géneris de esta liga con el constante movimiento de franquicias además de la mayor separación de ciudades en el norte en comparación con el centro del país, amén de los equipos “nuevos” que aún no alcanzan a generar una rivalidad de este tipo, caso Juárez, Mazatlán e incluso Tijuana., por más que se hayan empeñado en hacer su clásico contra León.

En las 3 ligas más importantes de este planeta (España, Inglaterra, Italia) la mayoría de los equipos tienen bien definidos sus clásicos y sus derbis, a pesar de que muchas veces no coincidan por la diferencia de divisiones. Ayuda mucho a que sean países de menor extensión territorial que el nuestro y, por ello, la distancia entre poblaciones sea más pequeña, además de que existen clubes centenarios que han sobrevivido con el tiempo.

La liga MX que ha procurado copiar los modelos de las ligas deportivas estadunidenses en cuanto a play offs (liguillas), cambios de franquicias o con el ya fenecido “draft”, no ha podido replicar la fuente de las rivalidades que se da allá, por ejemplo, con la NFL, la NBA o la MLB, en donde la división geográfica de los equipos y sus constantes enfrentamientos durante el año así como estar compitiendo contra los mismos conjuntos cada temporada por poder calificar, ocasiona que se den fuertes enconos.

Durante mucho tiempo en nuestro campeonato se dio la “separación” de los equipos en grupos, los cuales cambiaban temporada tras temporada y no tenían ningún factor geográfico; se daba por el criterio de acomodarlos por los puntajes de los últimos torneos y concebir una liga de mayor equidad deportiva. Así que este “esfuerzo” no puede ser valorado en el sentido de generar rivalidad.

Pero eso solamente es una comparativa con los campeonatos de primer mundo. Finalmente, la liga mexicana tiene sus particularidades y hemos aprendido a convivir con ellas. Lo más atractivo del calendario para los equipos que no tienen un clásico se suele convertir a cuando reciben a uno de los equipos de convocatoria nacional.